Suave aleteo de mariposas
que revolotean en mi estomago
Una parte más,corta pero maravillosa,
apacible como ocas sobre un lago.
Amor a fuego lento,
sin tiempo de cocción,
esperando a momentos
de pasión que a ebullición
lo llevan,amores de pocos
que aun quedan.
miércoles, 25 de febrero de 2015
martes, 10 de febrero de 2015
Dedicada una vida entera
a construir lo que pensé
que la felicidad me diera.
Sin pensar que ser feliz
no viene de afuera...
Tener una vida en color,
vivirla en blanco y negro
no soy más feliz
cuanto más tengo
Y una vez el puzzle se desmonta,
hay que empezar de nuevo,
montar el rompecabezas,
pasar el duelo..
y seguir aunque duela.
viernes, 6 de febrero de 2015
miércoles, 4 de febrero de 2015
domingo, 1 de febrero de 2015
lunes, 5 de enero de 2015
4
Mi corazón esta dividido
entre dos tierras,
una que me vio nacer,
otra donde he revivido.
Allí dos amores que de
mis entrañas han salido,
aquí un amor por desgranar,
una pasión desenfrenada,
un sueño de enamorada.
En el interior de mi alma
se siguen librando batallas.
Ahora un halo de libertad,
una excedencia de maternidad.
Sentimientos que afloran
y que la distancia añoran.
entre dos tierras,
una que me vio nacer,
otra donde he revivido.
Allí dos amores que de
mis entrañas han salido,
aquí un amor por desgranar,
una pasión desenfrenada,
un sueño de enamorada.
En el interior de mi alma
se siguen librando batallas.
Ahora un halo de libertad,
una excedencia de maternidad.
Sentimientos que afloran
y que la distancia añoran.
domingo, 4 de enero de 2015
3
Te conocí un verano
en la terraza de un bar,
saciamos nuestra sed
y nuestras ganas de hablar.
Te amé un otoño
caminando en olivares,
pisando hojas secas
y fango de lluvias torrenciales.
Te extrañé un invierno,
te lloré en silencio,
llenando rios y después mares.
Regresaré en primavera
para correr entre cebada,
recoger la siembra
y sentirme de nuevo amada.
en la terraza de un bar,
saciamos nuestra sed
y nuestras ganas de hablar.
Te amé un otoño
caminando en olivares,
pisando hojas secas
y fango de lluvias torrenciales.
Te extrañé un invierno,
te lloré en silencio,
llenando rios y después mares.
Regresaré en primavera
para correr entre cebada,
recoger la siembra
y sentirme de nuevo amada.
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